Objetivo principal
Regular estratégicamente el nivel de guía, confrontación o facilitación del profesional según la fase de la intervención. Busca transitar desde un rol de contención afectiva inicial hacia uno de movilización activa y empoderamiento de los participantes.
Foco técnico
Calibración del rol. Contraste entre el terapeuta como espejo (facilitador) vs. el terapeuta como guía (intervencionista).
Beneficios clave
Evita la cronificación o dependencia de la familia hacia el equipo técnico, fomenta la autonomía y la autogestión comunitaria, y permite destrabar procesos de intervención estancados mediante metas concretas y directrices claras.

