Historia
La Corporación para la Atención Integral del Maltrato, entidad sin fines de lucro, surge a comienzos de la década de 1990 en la Región del Biobío, impulsada por un grupo de profesionales comprometidos con la protección de la infancia. Su origen se vincula directamente con la adhesión de Chile a la Convención sobre los Derechos del Niño en 1990, hito que instala la responsabilidad del Estado y de la sociedad en garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes.
Uno de los primeros pasos fue la conformación de una Comisión Intersectorial que, en 1991, organizó en Concepción las Primeras Jornadas de Maltrato Infantil, instancia clave para visibilizar la problemática y promover un enfoque multidisciplinario. A partir de este trabajo, se definió la creación de una corporación sin fines de lucro orientada a promover, coordinar e implementar acciones de atención y protección frente a situaciones de vulneración de derechos.



































