El valor del Bienestar en CATIM

Tras un siniestro que afectó su hogar, una trabajadora de la Corporación comparte su experiencia y agradece el apoyo recibido por parte del Comité de Bienestar.

El compromiso de Corporación CATIM con sus trabajadores y trabajadoras no se detiene en lo laboral. También se extiende al acompañamiento humano, emocional y solidario en momentos difíciles. Así lo vivió Natalia Oyarce, psicóloga de la institución, quien a fines de abril sufrió un siniestro incendiario en su hogar, afectando profundamente a su familia.

“No tengo para qué profundizar, pero una situación así afecta profundamente a cualquier familia que la viva”, relata Natalia en un emotivo testimonio. “Mi vida cambió completamente. Y ante lo que viví, mis compañeros de la Corporación, a través del Comité de Bienestar, me hicieron llegar un apoyo económico importante que me dio tranquilidad mental y emocional para resolver necesidades concretas en ese momento”.

El Comité de Bienestar de CATIM —una instancia autogestionada y solidaria entre trabajadores— tiene como misión principal brindar apoyo en situaciones adversas o de emergencia, gracias al aporte voluntario y constante de quienes integran la organización.

“Lo más valioso es entender que esta ayuda surge de un gesto colectivo, de personas que, mes a mes, suman un granito de arena para estar ahí cuando más se necesita. Me hizo sentir muy acompañada y también me recordó por qué es importante sostener este tipo de instancias”, agregó Natalia.

Por su parte, Natalia Moena, coordinadora del Comité de Bienestar zona Costa, hizo un llamado a sumarse activamente al comité. “No es necesario esperar a que nos ocurra algo para aportar. Ser parte también implica estar del lado de quienes pueden ayudar, y eso tiene un valor inmenso”.

El testimonio de Natalia no solo refleja el impacto directo del apoyo recibido, sino también el sentido de pertenencia y comunidad que impulsa la labor de CATIM. “Agradezco profundamente a cada uno de mis compañeros y compañeras que colaboraron conmigo y con otras personas. Esta ayuda nos recuerda que no estamos solos, que en los momentos más difíciles también florece lo mejor del espíritu colectivo”, concluyó.

En tiempos de incertidumbre, gestos como estos confirman que la solidaridad también es una herramienta de transformación.