Mientras crece el uso terapéutico de ChatGPT, expertos advierten sobre sus límites. Dependencia emocional, falta de empatía real y riesgos de privacidad. En el Día Mundial de la Salud Mental, CATIM reflexiona sobre la importancia del acompañamiento humano.
Un estudio del MIT Media Lab y OpenAI advierte que quienes consideran a ChatGPT un “amigo” presentan peores indicadores de bienestar emocional.
El fenómeno de la inteligencia artificial como acompañante emocional se expande sin regulación. ChatGPT, el chatbot más popular del mundo, ya se utiliza para hablar de ansiedad, rupturas o estrés, especialmente entre jóvenes.
La inmediatez, la gratuidad y la ausencia de juicio lo convierten en un confidente ideal, pero también en un riesgo si se sustituye el vínculo humano por una relación digital. Pero los riesgos son evidentes. Un estudio del MIT Media Lab y OpenAI reveló que quienes perciben a ChatGPT como “amigo” presentan peores indicadores de bienestar emocional.
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, la terapeuta ocupacional Rocío Novoa, de la CATIM, salió a las calles junto al asistente virtual para explorar este fenómeno y escuchar qué le dirían las personas a un “psicólogo disponible las 24 horas y sin costo”.
Las respuestas revelaron lo que muchas veces callamos. Una mujer preguntó: “Si tomo sertralina y ya no me hace bien, ¿qué puedo hacer?”. ChatGPT respondió con tono empático: “Lo más recomendable es conversar con tu médico o psiquiatra para evaluar otras opciones.” Otra joven compartió su frustración. “Hoy tuve un mal día porque subí de peso y estaba a dieta.” La IA replicó: “Vaya, siento que te sientas así. Recuerda que los altibajos son normales.”
Entre la empatía aparente y el riesgo real
“ChatGPT se ha convertido en una opción de contención emocional para muchas personas, pero no reemplaza la presencia de un profesional”, advirtió Novoa. “No percibe emociones ni identifica riesgos críticos, lo que puede afectar la autocrítica y el desarrollo emocional”. La especialista recomendó equilibrar su uso reconectando con actividades significativas, expresando emociones mediante el arte y buscando espacios de desconexión real.
El auge del uso terapéutico de ChatGPT plantea la pregunta ¿qué pasa cuando una sociedad confía más en una máquina que en otro ser humano? La inteligencia artificial puede ser un complemento, pero el cuidado emocional sigue siendo, y debe seguir siendo, profundamente humano.
Para conocer más sobre el quehacer de nuestra institución, programas y actividades, visita la sección de Noticias CATIM.


