Programas de CATIM que operan en la zona afectada por los incendios recibieron una donación de camas individuales, destinadas a niños, niñas y adolescentes que vieron impactadas sus condiciones de vida tras la emergencia.
La emergencia provocada por los incendios en la zona de Lirquén y Punta de Parra dejó a decenas de familias enfrentadas a la pérdida de sus viviendas y de espacios básicos para la vida cotidiana. En ese contexto, este se realizó la primera entrega de camas individuales destinadas a niños, niñas y adolescentes afectados por incendios, como parte de una iniciativa impulsada por el Servicio de Protección Especializada y ADRA Chile, a través de la campaña Un niño, una cama.
La acción contempla la donación total de 50 camas para niños, niñas y adolescentes usuarios de los distintos programas que ejecuta el Servicio en los territorios afectados. En esta primera etapa, Corporación CATIM recibió ocho camas, que serán destinadas a niños y jóvenes atendidos en sus programas en la comuna de Tomé, con el objetivo de aportar a la recuperación de condiciones mínimas de bienestar tras la emergencia.
La cama como espacio de protección y derechos
“Hoy recibimos la donación de siete camas para los niños que atendemos en nuestro programa. Esto es posible gracias al trabajo colaborativo entre instituciones y estamos muy agradecidos”, señaló Javiera Acuña Otárola, directora del PRM Refugio Esperanza Tomé. “Las emergencias generan un alto impacto emocional y social en las familias, y eso puede dejar a niños y niñas en mayor situación de vulnerabilidad. Recuperar espacios seguros, como una cama propia, es clave para su protección y bienestar, y forma parte del enfoque de derechos que promovemos desde CATIM”
Desde las familias, la donación adquiere un valor que va más allá de lo material. Talia Atue Medina, madre de un niño de 8 años, expresó que “es muy importante porque nuestro hijo no se encuentra con nosotros en este momento y cuando él llegue podrá encontrar más normalidad en su vida, porque va a llegar y podrá tener su dormitorio, su cama, algo tan básico y esencial”.
El trabajo colaborativo entre instituciones
Andrea Saldaña León, directora del Servicio de Protección Especializada en la región, destacó que “hemos realizado un trabajo desde el primer día con todos nuestros colaboradores acreditados en los territorios de Penco y Tomé, donde niños, niñas y adolescentes se han visto afectados. Actualmente tenemos un catastro de 79 NNA afectados”.
Desde ADRA Chile, Mauricio Comte Donoso explicó que la campaña Un niño, una cama nació hace cuatro años al detectar que muchos niños derivados del sistema de protección no contaban con una cama propia. “Debido a esta emergencia, hemos donado 50 camas para que, cuando ya tengan un lugar más definitivo, puedan recibirla y sentir que su hogar está tomando forma”, indicó.
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